Dios Anubis en 2023




 En lo más profundo del desierto, en medio de las arenas doradas, Anubis, el antiguo dios egipcio de los muertos, se despertó de su largo sueño. El mundo había cambiado desde la última vez que había caminado entre los vivos, y ahora se encontraba en el año 2023.


Anubis miró a su alrededor con asombro, sus ojos dorados brillaban con curiosidad. Las pirámides que alguna vez fueron majestuosas ahora estaban rodeadas de rascacielos modernos, y las arenas donde solía caminar eran ahora calles pavimentadas. 


Decidido a explorar el mundo moderno, Anubis se aventuró en la bulliciosa ciudad que se alzaba ante él. Las personas a su alrededor vestían ropas extrañas y sostenían extraños dispositivos en sus manos. Anubis observó con fascinación cómo se comunicaban entre sí sin necesidad de hablar cara a cara.


Mientras caminaba por las calles, Anubis notó un gran cartel publicitario que mostraba una exposición de antigüedades egipcias en un museo cercano. Sintió curiosidad y decidió visitarla. Al entrar en el museo, fue recibido por el personal que quedó atónito al ver a un antiguo dios egipcio caminando entre ellos.


Anubis recorrió las exhibiciones, admirando las estatuas y los artefactos que alguna vez estuvieron en su antiguo reino. Su corazón se llenó de nostalgia al recordar los días en que las personas adoraban a los dioses y creían en la vida después de la muerte.


Mientras contemplaba una máscara funeraria, Anubis sintió una presencia especial en la habitación. Se giró lentamente y vio a una joven que lo miraba con asombro. Ella parecía estar fascinada por su presencia, y Anubis pudo ver un brillo de reconocimiento en sus ojos.


La joven, llamada Elena, era una egiptóloga apasionada. Había estudiado la antigua cultura egipcia durante años y había soñado con encontrarse con los dioses en persona. Anubis se acercó a ella, y aunque su apariencia imponente podría haber asustado a cualquier otra persona, Elena sintió una extraña calidez y conexión con el dios.


Anubis y Elena comenzaron a conversar, y él compartió con ella historias de su época dorada en Egipto. Elena, a su vez, compartió con él todo lo que había aprendido sobre la cultura egipcia a lo largo de los años. Juntos, exploraron el museo y discutieron las tradiciones y creencias antiguas.


A medida que su amistad crecía, Anubis se dio cuenta de que Elena era una verdadera defensora de la preservación de la historia y las tradiciones. Juntos, idearon un plan para crear un programa educativo que ayudara a las personas a comprender y apreciar la cultura egipcia en el mundo moderno.


Anubis y Elena se convirtieron en aliados inesperados, trabajando incansablemente para difundir el conocimiento y la admiración por el antiguo Egipto. Organizaron exposiciones, conferencias y eventos


 que capturaron la atención de personas de todo el mundo.


A medida que el tiempo pasaba, Anubis encontró un nuevo propósito en su vida en el siglo XXI. No solo era el dios de la muerte, sino también el protector de la historia y las tradiciones de su antiguo reino. Juntos, Anubis y Elena hicieron de este mundo moderno un lugar donde el antiguo Egipto podía perdurar y ser apreciado por las generaciones venideras.

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